Después de unas partidas y un par de recitales, el hambre aparece.
Por eso el festival cuenta con un sector gastronómico donde podés encontrar hamburguesas, panchos, pizzas, papas fritas, opciones vegetarianas, bebidas y algunos postres para cerrar la noche.
Y si sos de los que nunca se va con las manos vacías, la feria de emprendedores es una parada obligatoria.
Hay ilustraciones, stickers, remeras, pines, juguetes retro, figuras, llaveros, pósters, accesorios y un montón de productos hechos por artistas independientes.
La idea es simple: apoyar a quienes crean cosas originales y, de paso, volver a casa con algún recuerdo del festival.